

-
Mayor firmeza y vida útil del fruto:
La aplicación foliar de ácido ortosilícico fortalece la epidermis y cutícula, aumentando la firmeza de los frutos y prolongando la vida postcosecha en cámara, con menor pérdida de turgencia y deshidratación (Kim et al., 2017; Artyszak, 2018). -
Mejora del calibre y calidad comercial:
Se ha reportado un incremento en el diámetro y peso de los frutos, junto con mejoras en el contenido de sólidos solubles (°Brix) y el aspecto visual (Guntzer et al., 2012; Savvas et al., 2009). -
Coloración homogénea en variedad Santina:
En cultivares como ‘Santina’, el ácido ortosilícico mejora la distribución del color y uniformidad de madurez, factores clave para la exportación y precio comercial (Liang et al., 2015). -
Mejor condición del pedicelo:
Los pedicelos permanecen verdes y firmes, reduciendo pardeamiento y deshidratación durante la cosecha y postcosecha (>30 días), lo que permite ventas en mejores condiciones (Epstein, 2009). -
Rentabilidad agronómica:
La combinación de mayor firmeza, calibre, color y postcosecha se traduce en una mejor rentabilidad con baja inversión, especialmente relevante en sistemas de exportación (Artyszak, 2018; Ma & Yamaji, 2015).

Mejor firmeza del fruto y resistencia a daños
-
Estudios en arándanos de arbusto alto (Vaccinium corymbosum) mostraron que la aplicación foliar de silicio aumentó la firmeza del fruto, redujo daños por manipulación y mejoró la resistencia a la deshidratación durante almacenamiento.
Kim et al., 2017; Kaluwe et al., 2021
Aumento de sólidos solubles (°Brix) y calidad organoléptica
-
Aplicaciones con ácido ortosilícico incrementaron el contenido de azúcares solubles y compuestos fenólicos, mejorando el sabor, aroma y color del fruto.
Guntzer et al., 2012; Artyszak, 2018
Mejor desempeño en postcosecha
-
Se reportó una vida útil extendida y menor tasa de deterioro durante almacenamiento refrigerado, gracias al refuerzo de la cutícula y menor respiración del fruto.
Kim et al., 2017; Liang et al., 2015
Incremento del rendimiento total
-
En estudios con aplicaciones foliares, se registró un aumento de 10–20% en rendimiento comercial, debido a mayor número de frutos por planta y mayor calibre promedio.
Artyszak, 2018; Savvas et al., 2009
Tolerancia al estrés abiótico
-
Mejora la resistencia a sequía y calor, reduciendo la pérdida de turgencia foliar y manteniendo la actividad fotosintética bajo estrés hídrico.
Ma & Yamaji, 2015; Liang et al., 2015
Fortalecimiento del sistema defensivo
-
Induce la producción de fitoalexinas, compuestos fenólicos y enzimas antioxidantes, lo que disminuye la incidencia de Botrytis cinerea y otros hongos poscosecha.
Epstein, 2009; Kim et al., 2017
Beneficio económico
-
El mayor calibre, firmeza y vida útil se traducen en mejor precio de exportación y menores pérdidas logísticas, con relaciones beneficio/costo superiores a 2:1 en condiciones de estrés o mercados de alta exigencia.
Artyszak, 2018; Savvas et al., 2009



Mejora de firmeza y calidad del fruto
-
En viñas de uva “Thompson Seedless”, la aplicación foliar de ácido ortosilícico estabilizado aumentó sólidos solubles (°Brix) y mejoró la calidad de las bayas, con rendimientos superiores al control (Ramteke et al., 2012, citado en Cantürk et al., 2015).
Incremento en absorción de nutrientes
-
En ensayos foliares con ácido ortosilícico se observó que promueve la captación y transporte de nutrientes como N, P, K, Ca y Mg hacia hojas y frutos (Effect-of-foliar-application-of-orthosilicic-acid, s. f.)
Mayor rendimiento y producción total
-
En programas comerciales con formulaciones que contienen ácido ortosilícico y Ca, se reportó un aumento del rendimiento de uva de mesa de ~8,4 % en comparación al testigo, además de mejora en firmeza postcosecha (Agrology, s. f.)
Mejor vida de postcosecha y resistencia al estrés
-
Estudios en climas agrícolas chilenos con ácido ortosilícico estabilizado mostraron mejoras en firmeza, menor deshidratación del raquis, menor incidencia de podredumbres y mejor calidad exportable (MundoAgro, 2025)

Se ha observado que su uso complementario a tratamientos biorracionales o químicos disminuye la alimentación de insectos picadores y masticadores, reduciendo de forma significativa su avance en campo (Luna Andrade, 2022).
Asimismo, se han reportado efectos positivos frente a enfermedades fúngicas como la gomosis (Phytophthora spp.) y la mancha grasienta (Mycosphaerella citri), al mejorar la integridad estructural de la epidermis y estimular la producción de compuestos de defensa (Luna Andrade, 2022; Epstein, 2009).
Desde el punto de vista nutricional, la aplicación foliar o radicular de silicio ha mostrado incrementar el calibre de los frutos, elevar los grados °Brix y reducir daños por quemaduras solares, mejorando la calidad comercial y la resistencia poscosecha (Luna Andrade, 2022; Liang et al., 2015).
Finalmente, ensayos con formulaciones comerciales a base de ácido ortosilícico, como SiliGreen, demostraron reducción en la incidencia de la bacteria Candidatus Liberibacter spp. (HLB), acompañada de un aumento en la síntesis de elicitores naturales (como el ácido jasmónico), lo que se traduce en una menor severidad del ataque del psílido vector (Diaphorina citri) (Luna Andrade, 2022).



La aplicación foliar de ácido ortosilícico en paltos ha mostrado mejorar la eficiencia fotosintética y la regulación estomática, optimizando la evapotranspiración incluso bajo condiciones de estrés ambiental, en comparación con programas convencionales de fertilización (Luna Andrade, 2022; Ma & Yamaji, 2015).
Asimismo, se ha comprobado que el silicio biodisponible incrementa la tolerancia al estrés salino al reducir la acumulación de sodio y mejorar la absorción de nutrientes esenciales como nitrógeno (N) y fósforo (P) en las hojas (Liang et al., 2015; Sahebi et al., 2017).
Su aplicación foliar también promueve mayor resistencia a heladas, golpes de calor y déficit hídrico, gracias al fortalecimiento de tejidos y al aumento de antioxidantes endógenos (Epstein, 2009; Ma & Yamaji, 2015).
En la fruta, el silicio mejora la resistencia del pedicelo y la cutícula, prolongando la vida de poscosecha, mientras que en el sistema radicular estimula un mayor crecimiento y capacidad de absorción de nutrientes, lo que se traduce en mayor productividad y rentabilidad del cultivo (Luna Andrade, 2022).
Formulaciones comerciales como SiliGreen, basadas en ácido ortosilícico estabilizado, destacan por su bajo costo por hectárea y alto retorno productivo, consolidándose como una herramienta eficiente dentro de programas de nutrición avanzada.

Diversos estudios han demostrado que la aplicación de ácido ortosilícico (Si(OH)₄) mejora significativamente la calidad de la piel del tubérculo, aumentando su firmeza y reduciendo la incidencia de heridas durante la cosecha y clasificación, lo que se traduce en menores pérdidas poscosecha y mayor rentabilidad (Oliveira et al., 2019; Luna Andrade, 2022).
El silicio biodisponible fortalece las paredes celulares y tejidos epidérmicos, disminuyendo la susceptibilidad al ataque de insectos y hongos fitopatógenos, así como de nemátodos del suelo, gracias a la formación de una cutícula más resistente en raíces y tubérculos (Fortunato et al., 2012; Savvas et al., 2009).
Además, se ha reportado un aumento de la producción de hasta un 15 %, asociado a una mayor resistencia de las raíces a daños mecánicos durante su expansión y a una mejor asimilación de nutrientes bajo estrés abiótico (Guntzer et al., 2012; Liang et al., 2015).
En conjunto, la aplicación foliar o radicular de formulaciones estabilizadas de ácido ortosilícico contribuye a prolongar la vida de almacenamiento, mejorar la sanidad del cultivo y optimizar la rentabilidad por hectárea (Luna Andrade, 2022).



La aplicación de ácido ortosilícico (Si(OH)₄) promueve una mayor actividad fotosintética y eficiencia en el uso del agua, lo que se traduce en plantas entre un 10 % y 15 % más vigorosas y con un crecimiento vegetativo superior (Ma & Yamaji, 2015; Liang et al., 2015).
El silicio biodisponible estimula el desarrollo de un sistema radicular más extenso y funcional, aumentando el contenido de materia seca y mejorando la absorción de oligoelementos esenciales como Fe, Zn, Mn y Cu (Epstein, 2009; Sahebi et al., 2017).
Además, fortalece las paredes celulares y cuticulares, incrementando la resistencia natural de la planta frente al ataque de áfidos y otros insectos picadores o masticadores, mediante una defensa física y bioquímica más eficiente (Debona et al., 2017; Luna Andrade, 2022).
En poscosecha, el aporte de silicio reduce la pérdida de agua por transpiración y deshidratación tisular, manteniendo la firmeza y condición del tejido vegetal por más tiempo (Liang et al., 2015; Luna Andrade, 2022).

Mayor rendimiento y calidad nutricional
Aplicaciones de silicio al suelo en tomate aumentan las concentraciones de nitrógeno, fósforo, potasio y silicio en los tejidos, lo que se traduce en mayor peso del fruto, diámetro, altura de planta y producción total, comparado con plantas sin silicio. Además, se observa aumento en actividad de antioxidantes, menor daño oxidativo, y mejoras en lycopeno y vitamina C. (Li et al., 2025)
Mejor eficiencia fotosintética y crecimiento vegetal
En sistemas hidropónicos, el tratamiento foliar con silicio incrementa los pigmentos fotosintéticos, mejora la eficiencia de los fotosistemas (PSI y PSII), reduce dissipationes de energía y promueve incrementos en biomasa seca, longitud y grosor del tallo, número de racimos, flores y frutos. (Baioui et al., 2025)
Resistencia al estrés abiótico
Tomates sometidos a estrés hídrico presentan mejor tolerancia cuando se aplica silicio: mejoras en crecimiento y rendimiento incluso con déficit de agua. (Subhashini, De Silva & Silva, 2019)
Mejoras en firmeza, calidad y atributos poscosecha
Aplicaciones foliares de silicio incrementan la firmeza de los frutos, volumen del fruto y proteínas suficientes, reducen los nitratos, y mejoran sólidos solubles y otros atributos de calidad del fruto. (Horticulturae, 2023)
Mayor resistencia a enfermedades
En particular, la aplicación de silicio muestra efecto de «priming» en la planta, activando genes de defensa, modulando la actividad de enzimas antioxidantes, reduciendo severidad de enfermedades como Alternaria solani (mancha temprana) en tomate. (Balakrishnan et al., citado en Silicon increased the growth, productivity…, 2021)



Mejora en crecimiento vegetativo y estructura de planta
Aplicaciones foliares de silicio incrementan altura de planta, diámetro del tallo, número de flores hermafroditas útiles y longitud entre nudos en melón cultivado sin suelo. Esto favorece estructura más vigorosa y potencial productivo. (Badrieh et al., 2021)
Absorción de silicio y calidad de fruto
En esos mismos ensayos, se detectó aumento significativo en contenido de silicio en hojas y corteza del fruto, reducción del contenido de humedad del fruto, lo que mejora firmeza y calidad postcosecha. (Badrieh et al., 2021)
Mejora del contenido de sólidos solubles y del índice de madurez bajo buen riego
En condiciones de invernadero, dosis crecientes de silicio aumentan el índice de madurez y los sólidos solubles (°Brix) del melón, especialmente cuando se riega al 100 % de la evapotranspiración potencial (ETc). (Silva et al., 2018)
Alivio del estrés autóctono durante germinación
Bajo estrés por autotoxicidad, concentraciones moderadas de silicio mejoran el índice germinativo, promueven actividad de enzimas como la amilasa, reducen daño oxidativo, y favorecen desarrollo radicular temprano. (Zhang et al., 2019)


.png)





.png)
